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viernes, 2 de marzo de 2018

‘EEUU maniobra en secreto en Hawái para atacar a Corea del Norte’

  • Efectivos estadounidenses realizan prácticas militares en la isla de Hawái.
Varios contingentes militares de los Estados Unidos han llevado a cabo una serie de ejercicios secretos en Hawái, simulando una situación de guerra con Corea del Norte, en un momento en que Pyongyang desatiende llamados internacionales a suspender su programa de armas nucleares.
Los ejercicios, realizados “sobre tableros”, se realizaron durante varios días de la semana pasada, bajo la supervisión de altos mandos del Departamento de Defensa (el Pentágono), incluidos el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Mark A. Milley, y el general Raymond Thomas, que dirige el Mando de Operaciones Especiales, según recoge este viernes Newsweek.
Citando a militares involucrados en las maniobras, el periódico neoyorquino detalla que las maniobras demostraron que una guerra entre Estados Unidos y Corea del Norte sería diferente a cualquier otra que se haya producido y en que hayan participado los estadounidenses hasta el momento.
Una guerra con los norcoreanos implicaría una movilización masiva de los recursos, tanto militares como logísticos, utilizados por los estadounidenses en Oriente Medio, añade el texto, que hace hincapié en que los últimos 17 años de “experiencia acumulada” serían de poca utilidad para esta nueva aventura militar.

Newsweek indica que en los simulacros se pusieron en práctica varios planes y posibles estrategias, comprobando, por un lado, el tiempo invertido en los despliegues de efectivos convencionales, y por otro la cantidad de fuerzas especiales de EE.UU. necesaria para destruir las instalaciones nucleares norcoreanas y neutralizar, además, las defensas antiaéreas del país asiático.
Si se produjera un ataque estadounidense en la península coreana, probablemente habría hasta 10.000 efectivos estadounidenses muertos en los primeros días del conflicto, mientras que las víctimas civiles podrían estar en torno a los cientos de miles, subraya el rotativo.
Mientras se informa de estas maniobras militares en Hawái, cuyo territorio está al alcance de los Misiles Balísticos Intercontinentales (ICBM, por sus siglas en inglés) norcoreanos, el presidente de EE.UU., Donald Trump, trata junto a su Administración de conducir a buen puerto su campaña de embargos cada vez más fuertes, en un intento por obligar a Pyongyang a abandonar su arsenal nuclear.
Además de rechazar las sanciones, el Gobierno norcoreano sostiene que su programa nuclear responde a los insistentes ejercicios conjuntos militares que realizan en la región EE.UU. y Corea del Sur y, por tanto, se trata de una medida de autodefensa.
Fuente: Hispantv

Una China rabiosa 'ataca' a EEUU por sus sanciones contra Corea del Norte




El gigante asiático reaccionó con rabia ante las nuevas sanciones de EEUU, destinadas a aumentar la presión sobre Pyongyang. Dichas trabas adicionales afectaron también a varias empresas chinas.

"China se opone firmemente a que Estados Unidos imponga sanciones unilaterales y una 'jurisdicción de largo alcance' con base en su legislación nacional contra entidades e individuos chinos", citó la agencia Xinhua al portavoz del Ministerio de Exteriores, Geng Shuang.

El diplomático añadió que China ha estado aplicando plenamente las resoluciones de las Naciones Unidas sobre Corea del Norte y nunca ha permitido que personas ni compañías chinas participen en actividades que violen las resoluciones de la ONU.

"Le pedimos a Estados Unidos que cese inmediatamente la práctica incorrecta a fin de evitar socavar la cooperación pertinente entre las dos partes", declaró Geng.

EEUU anunció el 23 de febrero una nueva batería de restricciones para contrarrestar el programa nuclear y de misiles norcoreano.

Las sanciones se extienden a 27 empresas navieras y de transporte y 28 embarcaciones, que involucran también firmas y personal chino.

El presidente de EEUU, Donald Trump, al intervenir en una rueda de prensa con el primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, dijo que EEUU se vería obligado a "pasar a una segunda fase, que puede resultar muy severa" si no funcionan las sanciones contra Corea del Norte.

Mientras tanto, los expertos relacionan estas sanciones con la presión política de Washington sobre Pekín.

"En cuanto a la crisis de Corea del Norte, creo que no es un problema norcoreano. Se trata de las relaciones chino-estadounidenses", comentóa RT Evgueni Gráchikov, miembro del Centro para la Investigación del socialismo mundial en la Academia de Ciencias Sociales de la República Popular de China.

Según el analista, la presencia constante de los militares de EEUU en el mar Amarillo y la implementación de maniobras justificadas por la amenaza de Corea del Norte se percibe por los chinos como un desafío personal. Gráchikov aseguró que EEUU utiliza la crisis norcoreana para presionar a China, al igual que lo hace con la crisis ucraniana para ejercer presión sobre Rusia.

"Si China se pusiera de acuerdo con EEUU sobre aspectos más generales, como la participación en estructuras supranacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, estos problemas no existirían", afirmó el politólogo.

Sin embargo, actualmente es poco probable un acercamiento entre Washington y Pekín, añadió. Para Gráchikov, las relaciones entre EEUU y China seguirán empeorando en el ámbito político y económico.

Otro experto, citado por RT, Serguéi Sanakóyev, presidente del Centro de análisis ruso-chino, señaló que la postura del gigante asiático respecto de las sanciones unilaterales contra Corea del Norte está relacionada en gran medida con el hecho de que Pekín ha expresado en repetidas ocasiones su oposición a este mecanismo en las relaciones internacionales.

"Esto encaja con su principal política de estabilización, que [los chinos] están llevando a cabo en relación con esta región. Además, se han opuesto desde hace tiempo a tales acciones unilaterales de EEUU, incluyendo aquellas contra Rusia", concluyó Sanakóyev

Fuente: Despierta tu mente

sábado, 18 de noviembre de 2017

Corea del norte no quiere terminar como Libia por eso se arma con misiles nucleares

La razón de Corea del Norte para armarse

EE.UU. y sus aliados siguen amenazando y regateando con Corea del Norte con tal de que esta última renuncie a su programa nuclear y de misiles balísticos. Sin embargo, Pyongyang permanece inquebrantable porque no confía en las promesas de Washington, escribe el columnista Ted Galen Carpenter en su artículo para el medio The National Interest.



La desconfianza que Corea del Norte tiene respecto a Estados Unidos está bien justificada, reconoce el autor. Los líderes norcoreanos fueron testigos de las ofensivas de Washington contra Serbia e Irak.

Sin embargo, el punto de no retorno fue una particular intervención de EE.UU., a menudo citada como la razón más importante de la determinación de Kim Jong-un de hacerse con armas nucleares como único medio contra el cambio de poder que planean los países occidentales contra ellos.

Dicha intervención es la de Libia.

Promesas que no valen nada

El derrocamiento del Gobierno de Sadam Husein en Irak en 2003 convenció al entonces líder libio, Muamar Gadafi, de abandonar su programa nuclear, que en aquella época estaba en fase embrionaria. Así es como decidió cooperar con los países occidentales.

A cambio, Estados Unidos y sus aliados levantaron las sanciones económicas y dieron su palabra de que renunciarían a los intentos de aislar a Libia. Una vez Gadafi abandonara sus ambiciones nucleares, lo aceptarían de nuevo en la comunidad internacional, escribe Carpenter.

La reconciliación duró menos de una década. En 2011 surgió la rebelión contra el Gobierno de Gadafi, que fue apoyado por Washington y los países de la OTAN. Los aliados sostenían que una catástrofe humanitaria era inminente y lo usaron como pretexto para iniciar una intervención.

Estados Unidos lanzó ataques devastadores contra las tropas gubernamentales libias con misiles de crucero y bombas aéreas. Paralelamente, la OTAN armaba a los grupos insurgentes y dotaba a los combatientes con material bélico necesario.

Corea del Norte no quiere ser la próxima Libia.

El autor del artículo subraya que todas las revueltas anteriores contra Gadafi habían fracasado. No obstante, la última contó con el apoyo de los países occidentales, de manera que los insurgentes lograron derrocar al líder libio. La guerra civil culminó con la captura de Gadafi: los opositores lo torturaron y ejecutaron de manera salvaje, agrega Carpenter.

El columnista enfatiza que el comportamiento de Washington y de sus aliados en Libia —como era de esperar— no sirvió como incentivo para abandonar sus ambiciones nucleares a cambio de las promesas de Estados Unidos.

En numerosas ocasiones, Pyongyang ha reiterado que el ejemplo de Libia es la razón principal detrás de su deseo de hacerse con la capacidad de disuasión nuclear.

Kim Jong Un frente al Ejército norcoreano.

El columnista enfatiza que incluso varios funcionarios gubernamentales estadounidenses parecen estar de acuerdo que el caso de Libia convenció definitivamente a los líderes de Corea del Norte de seguir desarrollando sus capacidades atómicas.

"Los líderes de EE.UU. suelen subrayar que los 'regímenes autocráticos' —como Irán o Corea del Norte—son propensos a violar acuerdos (…). No obstante, en el tema de la credibilidad, Washington debería mirarse en el espejo. El caso libio fue uno de flagrante doble moral", concluyó Ted Galen Carpenter.

Fuente: Sputnik

domingo, 17 de septiembre de 2017

Corea del Norte puede derribar cazas de EEUU




Si EE.UU. decide intervenir en Corea del Norte, Washington puede descubrir que Pyongyang es un enemigo más formidable de lo que muchos podrían esperar.

Aparte de sus armas nucleares y misiles balísticos, Corea del Norte cuenta con sistemas de defensa aérea que están más avanzados de lo que muchos podrían darse cuenta, según un artículo publicado este jueves en la revista estadounidense The National Interest.

Pyongyang también, ha tomado medidas para reforzar su defensa ante cualquier ataque aéreo que Estados Unidos podría lanzar en caso de guerra. La República Popular Democrática de Corea (RPDC) no ha olvidado las lecciones de la Guerra de Corea, que técnicamente aún no ha terminado.

“Entre 1950 y 1953, la Fuerza Aérea y la Armada de EE.UU. aplastaron a Corea del Norte, por lo que la RPDC ha tenido 65 años para pensar en cómo asegurarse de que eso no vuelva a suceder y cavar muchos refugios a prueba de bombas”, ha dicho a The National Interest el contralmirante jubilado Mike McDevitt, investigador principal del Centro de Análisis Navales.

Pero aparte de sus sofisticadas instalaciones, Pyongyang posee las defensas aéreas más avanzadas de que uno podría imaginar. Mientras que la inmensa mayoría de las defensas aéreas norcoreanas son sistemas soviéticos más antiguos, este país dispone de armas nativas sorprendentemente capaces.

“Tienen una mezcla de viejos soviéticos SAMs [misiles tierra-aire], incluyendo el S-75, S-125, S-200 y Kvadrat, que están probablemente en más o menos buenas condiciones”, según Vasily Kashin, becario del Centro de Estudios Europeos e Internacionales de la Escuela Superior de Economía de Moscú (Rusia).

“Solían producir el S-75 ellos mismos —y éstos misiles podrían haber recibido algunas mejoras significativas—. Además de ellos, desde principios de los años 2010 están aplicando un moderno sistema nativo SAM, al que Corea del Sur y EE.UU. llaman KN-06”, agrega Kashin.


Entre 1950 y 1953, la Fuerza Aérea y la Armada de EE.UU. aplastaron a Corea del Norte, por lo que la RPDC ha tenido 65 años para pensar en cómo asegurarse de que eso no vuelva a suceder y cavar muchos refugios a prueba de bombas”, ha dicho a The National Interest el contraalmirante jubilado Mike McDevitt, investigador principal del Centro de Análisis Navales.

No está claro cuántas baterías KN-06 Pyongyang ha construido, pero el arma norcoreana es un sistema sorprendentemente capaz que es similar a las primeras versiones del S-300 ruso. “Nadie sabe exactamente cuántos sistemas existen”, dice Kashin, y agrega que este sistema es “tal vez equivalente a las primeras versiones S-300P pero con mayor alcance”.

Kashin —especialista en asuntos asiáticos— dice citando a las fuentes surcoreanas que Pyongyang ha probado con éxito su sistema antiaéreo KN-06. Se cree que el arma tiene un alcance de hasta 150 km, hecho que le haría capaz de derribar un avión de guerra agresor.

El analista precisa que una de las razones por las que el KN-06 es a menudo ignorado es que los especialistas militares occidentales frecuentemente subestiman las capacidades industriales de Corea del Norte.

Kashin dice que el país asiático cuenta además con sistemas de defensa aérea de baja altitud bastante robustos. “A bajas altitudes, tienen un gran número de licencias producidas y MANPADs (sistemas de defensa aérea portátiles) y artillería antiaérea de 23-57mm de calibre”, agrega.

Sin embargo, mientras que la tecnología norcoreana es relativamente primitiva, las defensas aéreas de la nación están coordinadas. Kashin explica que “las unidades antiaéreas (de Corea del Norte) están utilizando extensivamente refugios subterráneos para cubrirse”, hecho que dificulta su destrucción.

Aunque la tecnología militar de Pyongyang es vieja, su filosofía de la autosuficiencia significa que puede producir la mayor parte de su propio hardware militar, y que convierte a este país en un objetivo muy difícil para sus enemigos.

http://www.hispantv.com/noticias/coreas/353548/pyongyang-guerra-eeuu-derribar-aviones

jueves, 14 de septiembre de 2017

Corea del Norte en el gran juego nuclear

Manlio Dinucci señala que la crisis alrededor de Corea del Norte nos hace perder de vista el verdadero problema. El problema no es que Pyongyang tenga la bomba atómica sino las increíbles proporciones de los arsenales nucleares que poseen las grandes potencias, que otros 35 países estén a punto de adquirir armas atómicas y el hecho innegable que, ante la estrategia de Estados Unidos, los poseedores de armamento nuclear están realmente más protegidos que los demás.
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Imagen del film “Dr. Insólito o cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba”.
Los proyectores político-mediáticos, enfocados en los ensayos nucleares y balísticos norcoreanos, dejan –como siempre– en la sombra el contexto general que rodea esos ensayos: el de una creciente carrera armamentística que, mientras que mantiene un arsenal nuclear capaz de borrar la especie humana de la faz del planeta, apuesta por el uso de ojivas y de vectores de alta tecnología cada vez más avanzados.
La Federación de Científicos Estadounidenses estima que Corea del Norte ya tiene «materia fisible suficiente para producir 10 o 20 ojivas nucleares, pero no hay pruebas disponibles de que haya puesto en disposición operativa ojivas nucleares susceptibles de ser transportadas mediante misiles balísticos».
También según la Federación de Científicos Estadounidenses, Estados Unidos posee 6 800 ojivas entre las que se cuentan 1 650 ojivas estratégicas y 150 no estratégicas ya listas para ser utilizadas en cualquier momento.
Agregando las 300 de Francia y las 215 del Reino Unido, las fuerzas nucleares de la OTAN disponen de 7 315 ojivas nucleares –entre ellas 2 200 ojivas listas para su lanzamiento– ante las 7 000 de Rusia, de las que 1 950 están listas para el lanzamiento.
Según la Federación de Científicos Estadounidenses, hay alrededor de 550 ojivas nucleares estadounidenses, francesas y británicas desplegadas en Europa, próximas al territorio de Rusia. Para ser más claros, es como si Rusia hubiese desplegado en México cientos ojivas nucleares apuntando hacia Estados Unidos.
Agregando las ojivas nucleares de China (270), Pakistán (entre 120 y 130), la India (entre 110 y 120) e Israel (80) el total de ojivas nucleares puede estimarse en alrededor de 15 000. Pero esos estimados son aproximativos, casi seguramente por defecto, y la carrera armamentista prosigue con la constante modernización de ojivas y vectores.
A la cabeza de esa carrera está… Estados Unidos, país que efectúa constantemente ensayos con los cohetes balísticos intercontinentales Minuteman III y se dispone a reemplazar estos últimos por otros más modernos, con un costo aproximado de 85 000 millones de dólares. El Congreso estadounidense aprobó en 2015 un plan –con un costo aproximado de 1 000 millones– destinado a potenciar las fuerzas nucleares con 12 nuevos submarinos de ataque –a un costo de 7 000 millones cada uno– que llevarán cada uno 20 cabezas nucleares. En ese mismo marco entra el reemplazo de las bombas atómicas estadounidenses B61, almacenadas en Italia y en otros países de Europa, por las nuevas B61-12, que son armas destinadas a asestar un primer golpe. La modernización de las fuerzas nucleares estadounidenses incluye además el supuesto «escudo antimisiles» que neutralizaría la respuesta del enemigo ante un primer golpe nuclear, como el que Estados Unidos ha instalado en Europa contra Rusia y en Corea del Sur, no contra Corea del Norte sino en realidad contra China.
Rusia y China están acelerando la modernización de sus fuerzas nucleares, para impedir que el otro bando tome ventaja. En 2018, Rusia desplegará un nuevo misil balístico intercontinental, el Sarmat, con un alcance de 18 000 kilómetros, capaz de transportar entre 10 y 15 ojivas nucleares y que, en el momento de su reentrada en la atmósfera –a velocidad hipersónica (más de 10 veces la velocidad del sonido)– puede incluso realizar maniobras evasivas para escapar a los misiles interceptores y penetrar así el «escudo».
En esa situación, en que un círculo restringido de Estados monopoliza las armas nucleares y en que quien posee ese tipo de armamento amenaza al que no lo posee, es cada vez más probable que otros Estados traten de obtener armamento nuclear y que lo logren. Además de los 9 países que ya disponen de armas atómicas, hay alrededor de 35 más capaces de construirlas.
Pero los periódicos y la televisión no hablan de eso, mientras que se dedican a sembrar la alarma sobre Corea del Norte, país al que se denuncia como única fuente de una amenaza nuclear. Y tampoco se habla de una lección que Pyongyang dice haber aprendido cuando recuerda que Kadhafi renunció totalmente a cualquier forma de programa nuclear y autorizó inspecciones de la CIA en territorio libio. Pero eso no salvó a Libia cuando Estados Unidos y la OTAN decidieron destruirla. En Pyongyang estiman que si Libia hubiese tenido armas nucleares, nadie se habría atrevido a atacarla. Y otros pueden hacer ese mismo razonamiento y llegar a la conclusión de que, en la actual situación mundial, más vale tener armas nucleares que no tenerlas.
Mientras que esa lógica peligrosa hace crecer las probabilidades de proliferación nuclear, el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares que la gran mayoría de los países miembros de la ONU adoptó en julio pasado está siendo ignorado por las potencias nucleares, por los miembros de la OTAN y por los principales socios de ese bloque militar (Arabia Saudita, Ucrania, Japón y Australia). Es necesaria una gran movilización para que nuestro país [Italia] también se sume al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y ordene, por consiguiente, que las armas nucleares estadounidenses sean retiradas del suelo italiano, donde su despliegue constituye de hecho una violación del Tratado de No Proliferación Nuclear, ya ratificado por Italia.
A falta de conciencia política, deberíamos confiar al menos en el instinto de conservación.
FUENTE: RED VOLTAIRE

jueves, 7 de septiembre de 2017

Corea del Norte: tenemos infiltrados en el Ejército de EEUU


En un momento álgido de la tensión entre Washington y Pionyang, entrevistamos a Alejandro Cao de Benós, el único representante de Corea del Norte en Occidente.



Alejandro Cao de Benós es la voz de la República Popular de Corea del Norte en Occidente. En un escenario en el que el ruido de las detonaciones y la retórica hostil parecen imponerse al diálogo racional, hemos querido recurrir a su punto de vista en un intento de profundizar en la lógica de un régimen que desde Occidente se percibe como una amenaza a la seguridad mundial. ¿Qué busca realmente Pionyang con sus exhibiciones de fuerza? ¿Es esta puesta en escena pre-bélica una estrategia políticamente rentable para los gobiernos implicados? ¿Como recibe el gobierno de Kim Jong-un las sanciones de la comunidad internacional? ¿Hay motivos para temer un conflicto armado? Desgranamos estas y otras cuestiones con el "delegado especial" de Corea del Norte, que nos atiende amablemente por teléfono.

RT: Al igual que en nuestra anterior entrevista, comenzamos hablando de sanciones recientes: ¿Qué consecuencias pueden tener estas sanciones a medio o largo plazo en la economía norcoreana? 

A.C.: Las consecuencias son mínimas. Corea del Norte ha desarrollado su industria nacional desde su creación (1948) para no depender del extranjero. Es verdad que, lógicamente, estas sanciones complican mucho las importaciones y las exportaciones pero, al final, aunque cueste más tiempo y más dinero, siempre hay formas para evadirlas y siempre hay gobiernos, personas y empresas a las que no les importan estas sanciones porque, como suele decirse, 'business is business'. Hay muchísima gente interesada en hacer negocios con Corea del Norte: yo mismo recibo a diario cientos de peticiones. Vivimos en un mundo capitalista y globalizado en el que, si una empresa no se desarrolla, muere. Por eso quieren seguir comerciando y ganando dinero, esa es la norma del capital: al final, lo que interesa es hacer negocio. Es la ironía de recibir sanciones por parte de países con ideología capitalista: que, en el fondo, su única ideología es el dinero, y el dinero está por encima de todas las ideologías y también de las sanciones. 



RT: En una entrevista reciente, se refería usted al comportamiento internacional de China y de Rusia como "una diplomacia de doble cara", destinada a satisfacer sus propios intereses y al mismo tiempo a pertenecer al sistema capitalista...

A.C.: Ni a Vladímir Putin ni a Xi Jinping les hace ninguna gracia que los norteamericanos se estén quedando con el control del mar del Sur de China ni sus intentos de predominio en la esfera asiática. Eso les bloquea el comercio y les somete a cierto control militar. De ahí las protestas contra el escudo antimisiles: en apariencia se trata de unas pequeñas baterías, pero están equipadas con un radar de banda x muy potente que puede espiar, y de hecho va a espiar, tanto al Ejército ruso como al chino. 

Rusia y China tienen que comportarse como 'buenos estudiantes' de la comunidad internacional y seguir los protocolos para seguir beneficiándose del sistema capitalista... pero hay grandes diferencias entre lo que se hace en el Consejo de Seguridad de la ONU y lo que se hace en el día a día en la política internacional real. 

RT: En Occidente llama la atención la actitud silenciosa de la ciudadanía norcoreana. Al fin y al cabo, esa población está bajo el mandato de un líder cuyo comportamiento puede redundar en un aislamiento aún mayor dentro de la esfera internacional, en un empobrecimiento de la economía a causa de las sanciones y, en el peor de los casos, en un conflicto bélico de gran potencial destructivo. ¿Cómo es que no surge una oposición contra eso, una disidencia? ¿Acaso no tienen miedo? ¿Es posible una cohesión tan perfecta o se trata en realidad de una represión brutal? 

A.C.: Es un fenómeno de verdadera cohesión y cualquiera que vaya a Corea lo puede verificar. La gente en Corea del Norte es realmente valerosa, es un pueblo con mucho sentido del honor y de la dignidad. Es un pequeño país que se levanta como un gran gigante, como lo estamos viendo, y eso es un motivo de orgullo. Hay una gran solidez en las masas. Claro que en 25 millones de personas hay algunos individuos que no querrán que el líder actúe de tal o cual manera o no les parecerá correcto, pero claro, pueden ser unos 1.000 individuos contra 25 millones; pues, lógicamente tienen que aceptar lo que quiere la mayoría. 

“Hay muchos norcoreanos que están trabajando en el Ejército de Estados Unidos y nos facilitan información. Conocemos sus planes y sabemos que lo tienen todo preparado para la invasión”.Alejandro Cao de Benós, el único representante de Corea del Norte en Occidente

RT: Los diferentes líderes mundiales opinan unánimemente que la única manera de encontrar la paz y aliviar la tensión entre EE.UU. y Corea del Norte es el diálogo. Pero, al mismo tiempo, sólo aceptan sentarse a la mesa una vez que Piongyang renuncie a su arsenal nuclear. En el hipotético e improbable caso de que Corea del Norte aceptase esa condición, ¿qué ocurriría realmente? 

A.C.: Nuestra política es muy clara: mientras EE.UU. no estén dispuestos a firmar un tratado de paz con la República Popular de Corea del Norte, no se puede acceder a unas relaciones normales, porque oficialmente estamos en guerra. Si EE.UU. se niega a declarar la paz definitiva es porque están buscando el momento de atacar. Quien no quiere la paz, es porque quiere la guerra.

Yo creo que el presidente Putin ha estado acertado cuando ha señalado que hay que sentarse a hablar sin condiciones previas. Ha dado en la clave. No se puede pedir a Corea del Norte que renuncie a nada, porque EE.UU. no está dispuesto a desactivar sus 7.000 u 8.000 ojivas nucleares para sentarse a la mesa. 

Si nos sentamos a negociar, se puede empezar por una moratoria que suponga no hacer pruebas nucleares durante un tiempo y luego llegar a un tratado de paz definitivo que detenga el desarrollo nuclear, pero EE.UU. también tendría que dejar de hacer maniobras militares en la península coreana. Hace poco, 80.000 marines han estado haciendo pruebas militares en la frontera. Si EE.UU. persiste en su arrogancia, en tratar de imponer sus condiciones y en tratar a Corea del Norte como un país inferior, eso no funcionará. 

Espero que Trump, que parecía tener cierta simpatía por el presidente Putin, le escuche esta vez. 



RT: Lo que yo le estaba preguntando realmente era esto: pongámonos en la hipótesis ingenua de que Corea del Norte rehusara, en un acto de buena fe, a su armamento nuclear. ¿Cree que sería inmediatamente invadida? 

A.C.: Seguro. ¡Por supuesto! ¡Nosotros tenemos armamento nuclear precisamente para no ser invadidos! La prueba más reciente es el caso de Muammar Al Gaddafi. Es la imagen clara de como un país acepta desarmarse para convertirse en miembro de la comunidad internacional, para que le abran líneas de créditos, para poder realizar operaciones bancarias o compras inmobiliarias internacionales...y tras esa apertura de Libia hacia el mundo exterior y ese recibimiento por parte de líderes supuestamente democráticos como Sarkozy, Berlusconi o el propio rey emérito de España, se procede a una invasión, a una aniquilación de esa nación, a la ejecución de Gaddafi, y a la inmersión de la zona en una crisis y una miseria absoluta, como en el caso de Irak: eso es lo que trae su supuesta democracia. Sabemos que abandonar nuestras armas nucleares supondría facilitar la invasión norteamericana. Y lo sabemos porque tenemos nuestra propia inteligencia. Hay muchos norcoreanos que están trabajando en el ejército de los Estados Unidos y nos facilitan información. Conocemos sus planes y sabemos que lo tienen todo preparado para la invasión. 

RT: ¿Se refiere a que tienen ustedes infiltrados en el Ejército de Estados Unidos? 

A.C.: Claro, por supuesto. Y de ahí obtenemos mucha información desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, supimos que Clinton había dado la orden prácticamente para la invasión de nuestro país. Fue por eso que nos retiramos del tratado de no proliferación nuclear y aceleramos precisamente nuestro programa armamentístico, porque sabíamos que eso le obligaría a echarse atrás. Y así pasó Clinton de querer invadir Corea a firmar el Tratado de Ginebra de 1994, mediante el cual nosotros hacíamos una moratoria en nuestro programa nuclear a cambio de restablecer relaciones, vínculos comerciales, etcétera. 

“La potencia destructiva de los misiles de Corea destruiría la isla de Guam por completo. La isla desaparecería literalmente. Lo mismo sucedería en el caso de Okinawa. Todo eso desaparecería del mapa”Alejandro Cao de Benós, el único representante de Corea del Norte en Occidente

RT: ¿Y no temen ustedes que la inteligencia estadounidense tenga infiltrados en su Ejército? 

No, porque lo ha dicho la propia CIA... y realmente no es posible. En un momento dado sí que pueden llegar a pagar a algún empresario norcoreano que esté en el exterior a cambio de información... pero es imposible que alguien logre acceder al Ejército como espía.

RT: En Occidente, el misil norcoreano que atravesó el espacio aéreo japonés se percibió como una verdadera provocación de Corea del Norte. ¿Es posible otra lectura? 

A.C.: Para empezar, ese misil nunca cruzó el espacio aéreo soberano de Japón. El último misil que se lanzó alcanzó los 550 kilómetros de altitud. Considerando que la Estación Espacial Internacional se encuentra a 408 kilómetros de la Tierra, el misil pasó por encima de la estación espacial. Es decir, en el espacio exterior. Según la normativa internacional, como máximo, un país puede reclamar 100 kilómetros de altitud de espacio aéreo, que es lo que se conoce como la 'línea de Kármán'. Por encima de esa altura, entramos en el espacio exterior, que es de uso común, para todos los países. En ningún caso se violó la soberanía de Japón y, ciertamente, hay más posibilidades de que le caiga en la cabeza un satélite al primer ministro japonés, Shinzo Abe, que de que le caiga este misil, que pasó a cientos de kilómetros por encima de cualquiera de los miles de satélites que hay en órbita. 
RT: ¿Hasta que punto todas estas acciones, los misiles balísticos, las pruebas nucleares, la presentación de un plan detallado de ataque a la isla de Guam son una estrategia de comunicación? 

A.C.: Son una advertencia. No una amenaza, porque no estamos amenazando a nadie. Lo único que estamos diciendo, en el caso de Guam, por ejemplo, es que si Estados Unidos lanza un ataque sobre el país, como los bombarderos norteamericanos saldrían desde la base de Guam, pues la destruiríamos para evitar que nos sigan atacando.

RT: ¿Cuales son los términos concretos de esa "advertencia"?

A.C.: La potencia destructiva de los misiles de Corea destruiría la isla de Guam por completo. La isla desaparecería literalmente. Lo mismo sucedería en el caso de Okinawa. Todo eso desaparecería del mapa. 

RT: El gobierno de Corea del Sur, a través de su máxima autoridad en seguridad nacional ha expresado que consideran probable que haya próximos ensayos nucleares en Corea del Norte. ¿Le consta a usted que estén previstos? 

A.C.: Yo no tengo información directa porque eso es ultrasecreto, lo que pasa es que los medios surcoreanos especulan constantemente y las autoridades también se lo inventan...

RT: ¿Usted no considera probable que haya otras pruebas próximamente? 

A.C.: Va a haber pruebas, pero ¿cuándo serán? ¿Mañana? ¿En una semana? ¿Dentro de un año? Ahora mismo habrá un momento de observación, para ver cuál es la reacción de Trump, y en función de esos próximos pasos Corea del Norte decidirá cómo actuar. Pero si no hay un avance respecto a las negociaciones que nos acerquen a un tratado de paz que garantice que Corea del Norte no será atacada, pues Piongyang continuará con sus pruebas nucleares, sin ninguna duda. Ahora, ¿Cuando será la próxima detonación nuclear o qué distancia cubrirá el próximo misil balístico? Pues eso es secreto, claro. 

“Necesitábamos hacer este tipo de pruebas no sólo para mejorar nuestra capacidad defensiva, sino para demostrarla”.Alejandro Cao de Benós, el único representante de Corea del Norte en Occidente

RT: Le planteo hoy la misma pregunta que le hice en la anterior entrevista, a la luz esta vez de los últimos acontecimientos: Honestamente, ¿usted en qué cree que va a terminar todo esto? 

A.C.: Creo que no va a haber un conflicto armado porque ya se ha demostrado de forma muy contundente la capacidad termonuclear y balística de nuestra república. Esto nos asegura que EE.UU. no va a atreverse a tocarnos. Nos asegura la paz y la vida de las futuras generaciones. Necesitábamos hacer este tipo de pruebas no sólo para mejorar nuestra capacidad defensiva, sino para demostrarla porque hasta ayer, todo el mundo insistía en que Corea del Norte no tenía suficiente capacidad militar disuasoria ni tecnología para alcanzar sus objetivos. Si EE.UU. creyera que no podemos defendernos, cometerían el error de intentar atacarnos y daría comienzo un conflicto armado mundialmente peligroso. Así que, precisamente para evitar esa guerra, ha sido necesario mostrar los dientes y por eso hemos llevado a cabo estas demostraciones.

RT: ¿Usted cree que toda esta retórica belicista desgasta a Donald Trump como presidente o más bien le beneficia?

A.C.: Yo creo que le desgasta muchísimo, porque está dando bandazos constantemente. No sólo en el asunto de Corea, sino en todas sus políticas. Y eso le está restando credibilidad y prestigio. Esa idea inicial de retirarse del panorama internacional y respetar más a las otras naciones, no la ha cumplido. La famosa hamburguesa a la que dijo que invitaría a nuestro mariscal Kim Jong-un para conversar... tampoco lo ha cumplido... todos esos tuits que lanza de forma histórica y luego se quedan en nada... pues todo esto va en su contra y desgasta su imagen y su credibilidad. De hecho, he leído hace poco que un congresista ha propuesto revisar la salud mental de Trump...

RT: ¿Y a Kim Jong-Un... acaso esto está reforzando su figura a nivel político? 

A.C.: Lo cierto es que sí. Tanto en el interior del país (donde verdaderamente no lo necesita, porque el pueblo está enteramente cohesionado en torno a él) como en el exterior, donde el interés en su figura se ha incrementado exponencialmente, así como la admiración de muchos pueblos del mundo, que ven en Corea del Norte el último bastión de independencia y soberanía frente al imperio norteamericano. 

Trump: La acción militar contra Corea del Norte es inevitable


Trump: Las opciones militares de EE.UU. contra Pionyang son posibles pero no inevitables

El presidente de Estados Unidos ha asegurado que su país podría iniciar actividades militares contra Corea del Norte, aunque agregó que esto no es inevitable.



El inicio de actividades militares contra Corea del Norte por parte de Washington es posible pero no deseable ni inevitable, ha asegurado este jueves el presidente de EE.UU., Donald Trump, durante una rueda de prensa que dio en Washington junto con el emir de Kuwait, Sabah al-Ahmad al-Jabir al-Sabah, recoge la agencia RIA Novosti.

"Yo preferiría evitar el camino militar, si bien es algo que podría suceder", afirmó el mandatario estadounidense, citado por NBC News.

"Equipamiento nuevo y bonito, el mejor del mundo, se entrega cada día" al Ejército estadounidense, pero "espero que no tengamos que usarlo contra Corea del Norte", ha asegurado Trump. En caso de que Washington tenga que recurrir a tal medida, "será un día muy triste" para la nación asiática, ha agregado.

Asimismo, Trump se ha referido a las pruebas nucleares de Pionyang. "Corea del Norte se comporta muy mal y hay que acabar con ello", ha sentenciado.

El pasado 3 de septiembre, Pionyang llevó a cabo su sexta prueba nuclear, esta vez con una bomba de hidrógeno. Este nuevo paso dado por el líder norcoreano Kim Jong-un ha sido duramente criticado por la comunidad internacional y, en particular, ha sembrado la preocupación en los países asiáticos.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Pionyang anuncia la creación de una "ultramoderna" arma de fusión nuclear (bomba de hidrógeno o bomba H)


Según la agencia estatal norcoreana, los científicos "han renovado el desempeño técnico del arma nuclear a un nivel ultramoderno más alto".

Corea del Norte "ha desarrollado una bomba de hidrógeno" que puede ser montada sobre un nuevo misil balístico intercontinental, según informa la agencia surcoreana Yonhap, citando a los medios estatales de Pionyang.

De hecho, según la información revelada este domingo (hora local) por la agencia gubernamental norcoreana KCNA, el líder del país, Kim Jong-un, ha inspeccionado la carga de "una bomba de hidrógeno en el misil balístico intercontinental". El evento se ha celebrado durante la visita del líder norcoreano al Instituto de Armas Nucleares.

Según la KCNA, el instituto "recientemente ha tenido éxito en crear un arma nuclear más desarrollada". Con ello, el medio estatal ha destacado que la institución se mantiene "fiel a la intención estratégica del Partido del Trabajo de Corea de lograr avances en el armamento nuclear".

Según la KCNA, los científicos "han renovado el desempeño técnico [del arma] a un nivel ultramoderno más alto, con base en los valiosos éxitos logrados en la primera prueba de la bomba de hidrógeno"



Según el anuncio norcoreano, el combustible de hidrógeno "puede ser ajustado arbitrariamente desde decenas a centenas de kilotones, lo que depende del blanco del ataque nuclear".



De hecho, el combustible "no solo ejerce un poder destructor enorme", sino que también puede explotar a una gran altura, y producir "un superpotente pulso electromagnético contra una vasta región".

Además, se informa que todos los componentes de la bomba de hidrógeno "son producidos en Corea del Norte al 100%".
La bomba H

A principios del año pasado Corea del Norte aseguró haber realizado una exitosa prueba de la bomba H ―en otras palabras, una bomba de hidrógeno― y se mostró dispuesta a realizar un ataque preventivo si su soberanía se viese amenazada. 



En una bomba de hidrógeno o de fusión nuclear varios núcleos atómicos de carga similar (en este caso particular, de hidrógeno) se unen para formar un núcleo más pesado que desprende también enormes cantidades de energía. Para que se produzca esta reacción es necesaria una cantidad considerable de energía que solo puede ser aportada por la detonación inicial de una bomba de fisión que funciona como detonador.

El impacto de la bomba H es mucho más devastador que el de una bomba atómica ―o bomba de fisión nuclear― que en cambio, basa su funcionamiento en la división de un núcleo atómico en dos o más núcleos que generan una reacción en cadena y la liberación de enormes cantidades de energía en forma de radiaciones gamma y energía cinética.

La escalada de tensión entre Washington y Pionyang se intensificó a principios de agosto, cuando el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que si Corea del Norte agravaba la amenaza nuclear, la respuesta de EE.UU. sería "un fuego y una furia que el mundo nunca ha visto". Ante este ultimátum, Pionyang respondió que elaboraría un plan para atacar con misiles la isla estadounidense de Guam.

La madrugada de este martes, Corea del Norte lanzó un misil balístico, que tras atravesar el espacio aéreo de Japón, cayó en el océano Pacífico, a unos 1.180 kilómetros al este de las costas de la isla japonesa de Hokkaido. Se estima que el proyectil recorrió unos 2.700 kilómetros y llegó a una altura máxima de 550 km.

Corea del Norte sube la apuesta con un nuevo ensayo nuclear

Corea del Norte anuncia haber probado con "éxito total" una bomba de hidrógeno.

La explosión multiplica por 6 la potencia de la prueba anterior y provoca dos terremotos de 6,3 y 4,6 grados.

El régimen asegura que puede incorporar la nueva arma a sus misiles intercontinentales, pero los expertos lo dudan.

La bomba H norcoreana era 4 veces más potente que la de Hiroshima.



La crisis de la Península de Corea alcanzó un nuevo clímax después de que Pyongyang realizara su sexto ensayo nuclear, el cuarto de la era Kim Jong Un, que según el Centro de Estudios Geológicos de EEUU fue de una potencia 10 veces mayor que la prueba del último mes de septiembre.

La acción de Corea del Norte supone un monumental desafío para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero asimismo, representa un problema  para la vecina China, pues Corea del norte es su aliado, y en caso de ser agredida tendría que acudir en su ayuda; no por nada el gobierno de Pekín ha reiterado en mas de una ocasión que no permitirá una agresión extranjera contra su vecino si este no lanza el primer ataque.  El líder chino, Xi Jinping, tenía previsto asistir a la inauguración del foro de negocios que es antesala de la conferencia de las economías emergentes (Brics), que se desarrollará a partir del lunes en el sur del país.

De hecho, según los medios locales chinos, el estallido provocó un poderoso temblor de tierra que se sintió en la región fronteriza de China, lo que generó la activación de las sirenas de alarma en la ciudad de Yanji.


El enclave montañoso que utiliza Corea del Norte para estas pruebas atómicas, ubicado en Punggye-ri, se encuentra situado a menos de 100 kilómetros de la provincia china de Jilin.

El citado Centro de Estudios Geológicos de EEUU registró un terremoto de 6,3 puntos a las 11:30 hora de Pekín en esa misma localización. Según el Centro Chino de Terremotos, un segundo movimiento telúrico de magnitud 4,6 se produjo 8 minutos después provocado quizás por el "colapso" del túnel montañoso donde se llevó a cabo la detonación.
Rápida confirmación

La prueba nuclear fue confirmada con una celeridad inusitada por la propia televisión norcoreana cuya presentadora estrella, Ri Chun-hee -la misma a la que siempre suele recurrir Pyongyang para los anuncios más significativos-, indicó que se trataba de una bomba de hidrógeno "para ser colocada en" un misil intercontinental (ICBM).

Corea del Norte protagonizó en enero de 2016 su cuarto ensayo nuclear y ya en este entonces aseveró que se trataba de una bomba de hidrógeno, aunque los expertos pusieron en duda esta afirmación y estimaron que era una bomba atómica reforzada.



La nación comunista realizó sendos lanzamientos de un ICBM el pasado mes de julio que los analistas si creen que puede alcanzar la mayor parte del territorio continental de EEUU, incluidas grandes ciudades como Los Angeles o Chicago.

El comunicado leído por Ri Chun-hee especificaba que se trató de una "bomba de una potencia sin precedentes" pero argumentó que no tendría "un impacto adverso en el entorno ecológico circundante" debido a una hipotética fuga de materiales radiactivos.

Ri explicó que Kim Jong Un había dado la orden como "parte del esfuerzo para obtener el objetivo final de completar la fuerza nuclear estatal".

La cúpula política de Corea del Norte reunida en torno al líder supremo discutió -añadió la presentadora- "medidas detalladas para contener a EEUU y los movimientos de otras fuerzas hostiles para imponer sanciones viciosas" contra la nación comunista, una admisión tácita del posible impacto que pueden estar teniendo ya la última ronda de castigo internacional aprobada el pasado mes de agosto.

Presión de China

Durante una reciente visita de este periódico a la frontera de Corea del Norte con China, los residentes de esa región reconocieron que Pekín está implementando de forma estricta la prohibición de importar materiales básicos para el comercio norcoreano como son el carbón, el hierro o los mariscos, una medida que si se mantiene en el tiempo puede restar más de 1.500 millones de dólares a las menguadas arcas de Pyongyang.

Con la tensión en la Península alcanzando máximos que no se percibían quizás desde los ataques de Corea del Norte de 2010, los gobiernos de Corea del Sur y de Japón convocaron reuniones de emergencia, al tiempo que intensificaban los contactos con EEUU para intentar aunar una respuesta común ante esta acción. Trump amenazó a Pyongyang hace pocas semanas con una reacción de "fuego y furia" en alusión a la superioridad manifiesta del arsenal nuclear de Washington.




La inminencia de un ensayo atómico se había convertido en casi una certeza después de que horas antes la agencia oficial norcoreana, KCNA, mostrara imágenes de Kim Jong Un, junto a una supuesta bomba nuclear explicando que se trata de un artefacto de hidrógeno que podría ir incorporado a un misil intercontinental (ICBM) capaz de alcanzar el territorio de Estados Unidos.

Según la información suministrada por KCNA, los expertos norcoreanos han "tenido éxito al desarrollar" una bomba de hidrógeno "más avanzada con gran poder destructivo" que marca un "punto de inflexión" en el programa militar local.

Las fotos difundidas por el medio oficial permitían ver a Kim Jong Un rodeado por cinco funcionarios en torno a un curioso artilugio metálico. El dirigente, según KCNA, "fue recibido por altos funcionarios del Departamento de la Industria de Munición y científicos del Instituto de Armamento Nuclear" y "presenció como la bomba H era introducida en el nuevo ICBM".

Los expertos "mejoraron aún más el rendimiento técnico (del artilugio militar) a un nivel ultramoderno superior sobre la base del éxito logrados en la primera prueba de la bomba H", añadió KCNA.

Corea del Norte protagonizó en enero de 2016 su cuarto ensayo nuclear y dijo que se trataba de una bomba de hidrógeno, aunque los expertos pusieron en duda esta afirmación y estimaron que era una bomba atómica reforzada.

La nación comunista realizó sendos lanzamientos de un ICBM el pasado mes de julio que los analistas si creen que puede alcanzar la mayor parte del territorio continental de EEUU, incluidas grandes ciudades como Los Angeles o Chicago.

La agencia oficial norcoreana precisó que la ojiva podía usarse para realizar un ataque electromagnético EMP (según sus siglas en inglés) que incapacitaría las defensas de cualquier rival.
El papel de EEUU

Este sábado el principal diario norcoreano Rodon Sinmun volvió a amenazar a Washington y Seúl y dijo que las "armas estratégicas" de Corea del Norte "están listas para aniquilar los reductos de la agresión y la provocación desde cualquier región (del territorio norcoreano) y en cualquier instante".

El periódico se mofó de las maniobras realizadas por EEUU y Corea del Sur que tuvieron por objetivo la hipotética destrucción de las lanzaderas móviles de misiles y opinó que no eran "más de un sueño tonto".

"Estados Unidos y Japón movilizaron todos sus dispositivos de inteligencia y vigilancia pero no pudieron detectar el momento ni el lugar del lanzamiento de nuestros misiles balísticos", indicó en referencia al último ensayo que protagonizó un cohete de medio alcance que sobrevoló Japón y generó una enésima avalancha de críticas internacionales.

En plena espiral, el mandatario estadounidense se plantea retirar a su país del acuerdo de comercio bilateral de 5 años firmado precisamente con su estratégico aliado surcoreano en una decisión a la que según el diario Washington Post se oponen la mayoría de sus principales asesores al considerar que supondría un serio menoscabo a la colaboración con Seúl en un momento clave para la zona.

Citando a fuentes cercanas a la Casa Blanca, que han tenido acceso a estas discusiones, el mismo diario añadió que pilares básicos de la administración Trump como su asesor de seguridad H.R. McCaster, el secretario de Defensa Jim Mattis o el director del Consejo Económico Nacional, Gary Cohn, se han mostrado decididamente en contra de la suspensión del acuerdo bilateral.

Los medios norteamericanos coinciden en que aunque todavía es posible que Trump revise su determinación, el proceso para poner fin al tratado podría ponerse en marcha esta próxima semana, confirmando así la animadversión del actual mandatario hacia el libre comercio y su apoyo al proteccionismo.El propio Trump reconoció en conversaciones con periodistas que discutirá la suerte de este tratado la semana entrante. "Lo tengo en la mente", aseguró.



El pacto comercial entre EEUU y Corea del Sur se concretó en 2007 y entró en vigor en 2012. Trump ya se había pronunciado en numerosas ocasiones contra este acuerdo que llegó a tachar de "horrible" y anunció el pasado 30 de junio que sus asesores se disponían a renegociar su contenido.

Ambas partes discutieron en agosto una posible revisión de los términos de este documento sin llegar a un acuerdo. El gobierno que lidera el presidente surcoreano Moon Jae-In se enfrenta a una firme presión de los medios de comunicación y un amplio sector de la opinión pública para que no ceda ante las demandas de Trump.

"La crisis nuclear de Corea del Norte está llevando la tensión de la Península a nuevas cotas. Pero eso no es razón para que Seúl coloque sus intereses comerciales detrás de los asuntos de seguridad, debilitando su influencia en la negociación y cayendo en el juego del líder estadounidense", exigió el diario Korea Times.

Citado por The Washington Post, Gary Schmitt, del Centro Marilyn Ware de Estudios de Seguridad del Instituto Empresarial de EEUU, advirtió que Trump "está jugando con fuego". "Hay un nuevo presidente en Corea del Sur cuyo instinto no va a ser tan pro-americano como su predecesora y ahora le están colocando en una situación en la que tiene que reaccionar. De hecho, lo que se requiere en este momento es cuanta más cooperación posible", añadió.

El déficit comercial de EEUU con Corea del Sur aumentó desde los 13.200 millones de dólares que registraba en 2011, un año antes de que comenzara a funcionar Korus (esas son las siglas por las que se conoce el pacto) a los 27.600 millones del año pasado.

Para Wendy Cutler, que fue de los responsables de la delegación de EEUU en la negociación del Korus, este pacto "ha sido la piedra angular económica de la estrecha alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur. Aunque no es perfecto, ha proporcionado beneficios para ambas partes.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Solo negocios: cómo la crisis en Corea ayuda a la industria armamentista de EEUU

Mientras los políticos y diplomáticos estadounidenses hablan sobre la inminente amenaza proveniente de Pyongyang, gigantes de la industria armamentista como Raytheon, Northrop Grumman y Lockheed Martin se preparan para cumplir nuevos pedidos provenientes de Japón y Corea del Sur.
Con la intensificación del programa de misiles de Corea del Norte, el Ministerio de Defensa de Japón pidió a su Gobierno una cifra récord de recursos para el presupuesto militar de 2018. Según el organismo, para el fortalecimiento de las Fuerzas de Autodefensa del país y la adquisición de nuevas armas se requieren unos 5,25 billones de yenes (cerca de 47.700 millones de dólares).
Con la misma intención, la Defensa de Corea del Sur espera recibir unos 38.200 millones de dólares.
Carrera de presupuestos militares
Los motivos de los militares japoneses y surcoreanos parecen ser bastante evidentes: desde el año 2011, cuando el actual mandatario norcoreano Kim Jong-un asumió el poder, Pyongyang ha realizado tres pruebas nucleares y medio centenar de lanzamientos de cohetes balísticos. Cada año sus tecnologías resultan más avanzadas y se estima que en 2018, los misiles norcoreanos podrían ser capaces de llevar una carga nuclear.
Mientras tanto, desde Corea del Norte han dado entender que no planean ni cerrar, ni congelar sus pruebas. Para Pyongyang, los programas nuclear y misilístico constituyen la mejor garantía de seguridad para su nación y del actual orden político.
Bajo tales circunstancias, tanto las Fuerzas de Autodefensa japonesas, como las Fuerzas Armadas surcoreanas están principalmente interesadas en adquirir modernos sistemas de defensa aérea y aviones de combate para poder socavar las posiciones norcoreanas en caso de un hipotético conflicto bélico. Teniendo en cuenta la presencia de tropas estadounidense en sus territorios, a Tokio y Seul no les quedaría otra opción que adquirirlos en el mercado norteamericano.
El medio japonés The Diplomat estudió la propuesta presupuestaria de la Defensa nipona y lo resumió en los siguientes puntos:
  • La asignación de fondos para la adquisición de sistemas de defensa antimisiles Aegis. La cantidad de sistemas a adquirir aún está por calcularse, pero se informa que cada unidad cuesta unos 728 millones de dólares. Los Aegis utilizan el sistema de armas de Lockeed Martin y Raytheon Standard.
  • Unos 800 millones de dólares para la compra de seis cazas polivalentes de sexta generación F-35A, producidos por Lockeed Martin.
  • Unos 430 millones de dólares serán destinados a la adquisición de misiles interceptores RIM-161 SM-3 Block 2A, reservados a las fuerzas navales. Estas armas son producidas por las empresas Raytheon y Aerojet.
  • Unos 410 millones de dólares serán utilizados para la compra de cuatro convertiplanos V-22 Osprey, producidos por Bell y Boeing Rotorcraft Systems.
  • Unos 190 millones de dólares para la compra de sistemas de misiles interceptores MIM-104 Patriot PAC-3 MSE, fabricados por Raytheon.
Por su parte, se estima que el nuevo presupuesto militar de Corea del Sur estaría destinado principalmente al incremento numérico de las tropas activas y al desarrollo del análogo nacional del sistema de defensa aérea estadounidense THAAD: el Korea Air and Missile Defense (KAMD).
Estas cifras suponen un incremento exponencial de las sumas destinadas a la adquisición de armamento estadounidense. Así, según datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), en 2016 Seúl adquirió en EEUU armas por un total de 501 millones de dólares, al tiempo que Tokio se limitó a unos 307 millones. Y si bien para Corea del Sur esa cifra supone un 37,6% de las importaciones militares, para Japón ese índice se ubica en el 93%.
FUENTE: SPUTNIK