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jueves, 30 de abril de 2020

Distanciamiento social... de la democracia


La epidemia de Covid-19 está abriendo las puertas a la imposición de medidas de ‎seguimiento numérico de las personas, medidas que las democracias rechazarían en ‎circunstancias normales. No es cosa de ciencia ficción. Estas medidas podrían ‎convertirse rápidamente en parte de nuestra realidad. ‎

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«El distanciamiento social está aquí para quedarse mucho más de unas cuantas semanas. ‎Cambiará nuestro modo de vida, en cierta manera para siempre.» Eso anunciaron los ‎investigadores del Massachusetts Institute of Technology, una de las universidades más ‎prestigiosas de Estados Unidos [1].‎
Estos investigadores citan el informe presentado por sus colegas del Imperial College of London, ‎donde se afirma que el distanciamiento social debería convertirse en una norma constante que ‎se flexibilizaría o se intensificaría según la cantidad de personas hospitalizadas bajo cuidados ‎intensivos por causa del Covid-19. El modelo elaborado por los investigadores del Imperial ‎College of London no se refiere sólo a las medidas que aconsejan frente al coronavirus. ‎Para ellos, el distanciamiento social está llamado a convertirse en un verdadero modelo social, ‎cuyos procedimientos ya están en preparación, al igual que los instrumentos que los gobiernos ‎estarían llamados a imponer mediante la ley. ‎
Los dos gigantes estadounidenses de la informática –Apple y Google–, hasta ahora rivales, se han ‎asociado para insertar en los sistemas operativos (DOS, siglas de Disk Operating System o “Sistema ‎Operativo de Disco”) de miles de millones de teléfonos celulares iPhone y Android, en el mundo ‎entero, un programa informático de «seguimiento de contactos» que previene al usuario si una ‎persona contagiada con el coronavirus se acerca a él. Tanto Apple como Google afirman que el ‎programa «respetará la transparencia y la vida privada de los usuarios». ‎
Dos universidades estadounidenses, la Rice University y el mismo MIT, están trabajando en otro ‎sistema de seguimiento aún más eficaz –el de los «certificados digitales»– con el apoyo de la Bill ‎& Melinda Gates Foundation, la fundación estadounidense creada por Bill Gates, fundador de ‎Microsoft y segunda persona más rica del mundo, según la revista Forbes. Así lo anunció ‎públicamente el propio Bill Gates al responder a un empresario que le preguntaba cómo ‎reanudar la actividad productiva respetando el distanciamiento social: ‎
«Finalmente tendremos certificados digitales para mostrar quién está curado o ha pasado ‎recientemente un test de detección o, cuando tengamos una vacuna, quién se ha ‎vacunado.» [2] ‎
El certificado digital que menciona Bill Gates no es el actual carnet electrónico de salud. ‎La Rice University anunció en diciembre de 2019 la invención de un sistema de puntos ‎cuánticos a base de cobre que, al ser inyectado en el cuerpo junto con la vacuna «se convierte ‎en algo así como un tatuaje con código de barras que puede leerse con un Smartphone ‎personalizado» [3]. ‎
El MITI ha desarrollado una tecnología similar [4]. ‎
La invención de esa tecnología fue solicitada y financiada por la fundación de Bill y Melinda Gates, ‎que dice querer utilizarla en particular en la vacunación de niños, principalmente en los países del ‎Tercer Mundo. También podría utilizarse en una vacunación a escala mundial contra el ‎coronavirus. ‎
Ese es el futuro «modo de vida» que ya nos anuncian: distanciamiento social –claro, de ‎geometría variable– perennemente en vigor; miedo constante a que se nos acerque una persona ‎contagiada con el virus, cuya cercanía sería anunciada de inmediato por una alarma en nuestro ‎teléfono celular; control permanente a través del «código de barras» implantado en nuestro ‎cuerpo. Sería esencialmente una extensión de los sistemas militares que ya permiten seguir e ‎incluso liquidar «objetivos» humanos. ‎
Sin subestimar la peligrosidad del coronavirus –sea cual sea su origen– y la necesidad ‎de medidas que impidan su difusión, es necesario subrayar que no podemos dejar en manos de ‎los científicos del MIT y de la Fundación de Bill Gates la decisión de cómo debe ser nuestra ‎manera de vivir. ‎
Y tampoco podemos dejar de pensar y de hacer preguntas. ‎
Por ejemplo, es ciertamente muy grave que el coronavirus ya haya matado casi 97 000 personas ‎en Europa pero ¿qué medidas habría que adoptar contra las partículas finas que, según los datos ‎oficiales de la Agencia Europea del Medioambiente, provocan cada año la muerte prematura de ‎más de 400 000 personas? [5]‎
Fuente 

RED VOLTAIRE

viernes, 2 de marzo de 2018

¿REPÚBLICA DEMOCRATICA PERUANA?




POR: Walter Payehuanca Añamuro

La palabra REPÚBLICA deriva del latín RES PUBLICA, que significa,LA COSA PÚBLICA, y es una forma de Estado en la que la soberanía reside en el pueblo, quien delega el poder de gobernar en su nombre a un grupo de representantes elegidos. En el Estado republicano, el gobierno se convierte en portavoz de los deseos del pueblo que lo ha elegido. Eso significa que el SOBERANO ES EL PUEBLO
Por su parte la palabra DEMOCRACIA, deriva de dos vocablos griegos, DEMOS que significa PUEBLO, y KRATEIN que significa GOBERNAR, y su definición es: “SISTEMA POLÍTICO POR EL QUE EL PUEBLO DE UN ESTADO-NACIÓN, EJERCE SU SOBERANÍA MEDIANTE CUALQUIER FORMA DE GOBIERNO QUE HAYA DECIDIDO ESTABLECER”. Es decir, el ejercicio directo de las responsabilidades gubernamentales por parte del pueblo.
Entonces República Democrática es una forma de gobierno elegida por el  PUEBLO que es el SOBERANO, quien a su vez tiene la última palabra sobre el destino de un Estado-Nación.
  El Perú, se precia de ser una república y tener una forma de gobierno democrática. Los criollos con frecuencia nos repiten mediante los medios de comunicación a su servicios la mentira de que en el Perú vivimos en una democracia, una mentira de las tantas a que están acostumbradas a decir, decimos que es una gran mentira porque Democracia no solo es participar en elecciones para elegir a los corruptos de turno que van a enriquecerse a costa de las arcas del Tesoro Público, porque en el Perú el pueblo no decide su destino, los criollos deciden por el, porque los gobiernos criollos jamás fueron portavoz de los deseos del pueblo, por el contrario fueron portavoz de los deseos ilícitos e inmorales de los criollos, porque en el Perú el pueblo, no ejerce su soberanía, la soberanía ha sido usurpada por los criollos.
La Democracia en el Perú, es el perfecto disfraz de la dictadura de los criollos capitalistas, que constituyen los grupos de poder que han detentado el poder desde la ¿“independencia”?, y continúan con la labor de sus antepasados españoles (invasores, asesinos y violadores por excelencia) de saqueo, explotación y discriminación contra la nación kheswaymara, con métodos cada vez más sutiles. En el Perú no hay democracia real, porque el pueblo jamás ejerció su soberanía, la forma de gobierno ha sido importada desde Europa, no hemos decidido nosotros, jamás se nos consultó, deciden por nosotros los criollos que constituyen una minoría.
Democracia, como se dijo anteriormente, no sólo es elegir cada determinado periodo de tiempo, a los gobernantes criollos de turno, Democracia, es participación plena del pueblo en su conjunto en el gobierno del Estado-Nación.

Todo lo que ha vivido el pueblo peruano, a lo largo de la vida “republicana”, en una seudo “democracia”, es la mejor demostración de que nunca tuvimos una verdadera y real democracia, la falsa democracia que hemos vivido y vivimos aún, siempre significó el engaño, la demagogia, la aplicación de la fuerza, la violación y la limitación de los derechos humanos, la perversión administrativa, el fraude, las ansias de entregar nuestra soberanía económica y territorial al capital extranjero, la corrupción material y social, la permanente negación de la voluntad del pueblo a través de los llamados mecanismos   “representativos”,  que no es más que una burla para el pueblo, se asesinó y aún se asesina en nombre de la falsa democracia. Vivimos y hemos vivido permanentemente en una dictadura, con el disfraz de democracia, aquí, no caben diferencias entre periodos “democráticos” y periodos de “dictadura”,  todo el periodo republicano fue una dictadura de los criollos, de la partidocracia, de la corrupción y la injusticia; a excepción del gobierno Revolucionario encabezado por el General Juan Velasco Alvarado, fueron regímenes de persecución, hambre, desnutrición, destrucción, discriminación, asesinatos, pobreza, corrupción, inmoralidad, saqueo de las arcas del Estado.
La “democracia”, sirvió y aún sirve, para que los criollos corruptos, usurpadores de la soberanía popular, se roben dinero del estado, y regalen nuestras riquezas naturales a los saqueadores extranjeros, infiltrando las instituciones fundamentales del Estado para facilitar su tarea. Esta tiranía mal llamada “democracia” ha violado sistemática y permanentemente los postulados constitucionales, que supuestamente regulan el sistema democrático, al no cumplir con el fin supremo de un estado, el de lograr el bienestar social colectivo de la nación, la defensa de la persona humana, y la garantía del respeto a la dignidad humana de todos y cada uno de los integrantes de la nación, ignorando la razón de ser del Estado que son el hombre y su objeto social. El Poder ejecutivo criollo, ha demostrado su incapacidad para proporcionar al pueblo bienestar social mínimo que pide; el Poder Legislativo criollo, no ha sido capaz de interpretar  fiel y cabalmente las verdaderas aspiraciones del pueblo a quienes se obligó y se obliga a elegirlos, bajo amenaza de multa, el Poder Judicial se empeña por impartir “injusticia” en nombre de la ¿nación?, en nombre de la ¿equidad?, frustrando las expectativas de un pueblo con sed de orden y de justicia social. La policía, lucha por proteger al delincuente, viola normas que debe proteger, usa su cargo para sacar ventaja personal, todo ello a nombre de la nación.
Nuestra tarea es acabar por siempre esta situación, por ello, a los saqueadores de la hacienda pública, hambreadores del pueblo en provecho propio, traficantes de honras y conciencias, destructores de todos los valores éticos y morales que nos legaron nuestros antepasados del Tawantinsuyu, les decimos que les  llegará su hora, de manos de los kheswaymaras, quienes estamos forjando la verdadera y real democracia, como una obra grandiosa de los jilatas aymaras y de los wawqis Kheswas; herederos de nuestro pasado glorioso incaico. Juntos, organizaremos nuestra nación Tawantinsuyana, reivindicando nuestra cultura, nuestros idiomas, nuestras costumbres, nuestra forma de vida en armonía con la naturaleza, nuestro pasado, nuestra identidad; retomaremos nuestro destino, interrumpido por la invasión española, con el retorno de la tempestad en los Andes, para la restauración del Tawantinsuyu, para el amanecer tawantinsuyano y el ocaso del criollo.



jueves, 14 de septiembre de 2017

¿LA DEGRADACIÓN DE LA DEMOCRACIA HACIA LA TIRANÍA ES NATURAL E INEVITABLE?


A continuación traducimos una reflexión de Jeff Thomas en la web International Man, sobre cómo, inevitablemente, la democracia acaba degradándose hacia la tiranía, cuando las poblaciones actúan sumisamente ante los abusos del estado…

No es una idea agradable a tener en cuenta, pero es un hecho. En todos los casos, una democracia se deteriorará como resultado de que el electorado acepte la pérdida de libertad en a cambio de generosidad por parte de su gobierno. Este proceso puede derivar en fascismo, socialismo, comunismo o en toda una amplia canasta de “ismos”, pero la tiranía es el final inevitable de la democracia.
Como la destrucción de un castillo de arena por la marea entrante, requiere de tiempo para que se materialice, pero con el tiempo, la democracia, como el castillo de arena, será arrasada en su totalidad.
¿Por qué es así?
El concepto de gobierno es que la gente le otorga a un pequeño grupo de individuos la capacidad de establecer y mantener controles sobre ellos. El defecto inherente de tal concepto es que cualquier gobierno, invariablemente y continuamente expandirá sus controles, resultando en que la libertad de aquellos que le concedieron el poder, está cada vez más menoscabada.
Desgraciadamente, siempre habrá quien quiera gobernar, y siempre habrá una mayoría de votantes lo suficientemente complacientes e ingenuos como para permitir que sus libertades se eliminen lentamente. Este adverbio “lentamente” es la clave por la que se consigue la supresión de las libertades.
Recordemos el viejo adagio de “hervir una rana”, en que si se pone a una rana en una olla llena de agua caliente, la rana saltará y huirá, pero si el agua es tibia y la temperatura se eleva lentamente, se acostumbrará al cambio de temperatura y se dejará hervir inadvertidamente.
Veamos la evaluación que hizo Thomas Jefferson sobre esta técnica:
“Incluso bajo las mejores formas de gobierno, los que tienen el poder lo acaban perviritendo hacia la tiranía, con el tiempo y por medio de operaciones lentas”.
Jefferson era un verdadero visionario. Sabía, incluso mientras estaba redactando la Declaración de Independencia y partes de la Constitución norteamericana, que sus proclamaciones, aunque fueran aceptadas por sus compañeros fundadores, no durarían.
Recomendó que se repitieran las revoluciones populares para contrarrestar la inevitable tendencia de los dirigentes políticos a competir continuamente por la eliminación de las libertades de sus electores.
Al mismo tiempo que Jefferson realizaba el comentario anterior, Alexander Tytler, un economista e historiador escocés, comentó sobre el nuevo experimento estadounidense en democracia.
Se le atribuyen las siguientes reflexiones,

“Una democracia es siempre de naturaleza temporal; simplemente no puede existir como una forma permanente de gobierno. Una democracia seguirá existiendo hasta el momento en que los votantes descubran que pueden obtener votando generosos regalos del erario público. A partir de ese momento, la mayoría siempre vota por los candidatos que prometen más beneficios procedentes de la hacienda pública, con el resultado de que toda democracia se derrumbará finalmente debido a una política fiscal floja, que siempre va seguida de una dictadura”.
Entonces, ¿cada uno de los caballeros anteriormente mencionados disponía de una bola de cristal o simplemente acertaron de chiripa? La realidad es que no. Cada uno de ellos era un estudiante entusiasta de historia. Ambos sabían que el patrón, a finales del siglo XVIII, ya se había repetido una y otra vez. De hecho, ya en el siglo IV a. C. Platón citó a Sócrates diciéndole a Adeimantus,
“La tiranía surge naturalmente de la democracia, y la forma más agravada de tiranía y esclavitud proviene de la forma más extrema de libertad”.
Hoy en día, gran parte de lo que se llamó el “mundo libre” hace sólo medio siglo se ha deteriorado en una combinación de capitalismo residual, que ha sido en gran parte y cada vez más enterrado por el socialismo y el fascismo. (Debería mencionarse que la definición del “fascismo”, a menudo malinterpretada, es la fusión conjunta de las corporaciones y el estado, una condición que ahora está claramente establecida en gran parte del antiguo mundo “libre”).
Hoy en día, mucha gente percibe el fascismo como una condición tiránica que de repente es impuesta por un dictador, pero esto raramente ocurre. El fascismo es de hecho un paso lógico. Así como los votantes sucumben con el tiempo a las promesas del socialismo, así ocurre un declive paralelo a medida que el fascismo lentamente reemplaza al capitalismo. El fascismo puede parecer capitalismo, pero es la antítesis de un mercado libre.
Como Vladimir Lenin dijo acertadamente,

“El fascismo es el capitalismo en declive”.
El camarada Lenin comprendió el valor del fascismo para los líderes políticos. Aunque mantuvo una estrecha relación con los banqueros de Nueva York y Londres, y aprovechó un mercado capitalista saludable para las importaciones de la era soviética, sabía que su base de poder dependía en gran medida de negarñe el capitalismo a sus secuaces.
Así que, de las citas anteriores, podemos ver que ha habido un grupo bastante erudito de personas que han comentado sobre este tema en los últimos 2.500 años. Están de acuerdo en que las democracias, como los castillos de arena, nunca duran. Por lo general, comienzan de manera prometedora, pero, si se les da suficiente tiempo, cualquier gobierno erosionará la democracia tan rápido como los líderes políticos puedan ir haciéndolo saliendo impunes de sus fechorías, y la progresión siempre termina en tiranía.
Actualmente nos encontramos en una coyuntura histórica importante, un momento en el que gran parte del antiguo mundo libre se encuentra en las etapas finales de la decadencia y se acerca a la fase de tiranía.
En este punto, el proceso tiende a acelerarse. Podemos observar esto a medida que vemos un aumento en las leyes que se aprueban para controlar el aumento de los impuestos sobre la población, el aumento de la regulación y las promesas de generosidad cada vez mayores del gobierno, a pesar de que no tienen los fondos necesarios para cumplirlas.
Cuando cualquier gobierno llega a esta etapa, sabe muy bien que no va a cumplir y que, cuando la mentira se descubra, la población se volverá loca. Por lo tanto, justo antes del final del juego, se puede esperar que cualquier gobierno aumente su estado policial.
Las manifestaciones de los gobiernos que lo están haciendo ahora son vistas regularmente (en EEUU vemos equipos SWAT en situaciones donde un pequeño número de policias podrían manejar la situación igual de bien).
Demostraciones públicas de las fuerzas armadas en la calle, incluidos los vehículos blindados, en casos de manifestaciones.
En Londres, Ferguson, París, Boston, etc., las manifestaciones autoritarias se han vuelto cada vez más frecuentes. Todo lo que se necesita ahora es una serie de eventos (ya sean escenificados o reales) para sugerir la existencia de un terrorismo interno en varios lugares, más o menos al mismo tiempo. Un estado de emergencia nacional puede ser declarado “por la seguridad del pueblo”.
Es esta justificación la que asegurará el éxito de la tiranía. Históricamente, la mayoría de las personas en cualquier condado, en cualquier época, eligen la ilusión de seguridad por encima de su propia libertad.
Como le gustaba decir a John Adams,
“Los que quieren cambiar la libertad por seguridad no tendrán ninguna de las dos cosas”.
A partir de este momento, sería prudente para cualquier persona que viva en la UE, Estados Unidos, Reino Unido, etc. observar los acontecimientos de cerca.
Si se produce una erupción de “terrorismo doméstico”repentinamente, bien podría ser el presagio de que el gobierno ha llegado al punto de inflexión, cuando se inaugura la tiranía bajo el pretexto de “proteger la seguridad del pueblo”.
Lo más importante aquí es que, aunque algunos puedan oponerse a ello incluso violentamente, lo cierto es que la mayoría de la gente cambiará su libertad por la promesa de la seguridad.
Jeff Thomas

Lo mejor de este artículo de Jeff Thomas, es que en el fondo es un análisis buenista, casi inocente, propio de un norteamericano que vive en una burbuja.
Si este buen señor viniera a España y viera cómo actúa el régimen aquí, descubriría que existen poblaciones tan adoctrinadas en el servilismo y la esclavitud, que ni tan solo hace falta amenazarlas con “el terrorismo” o la “violencia” para que acepten gustosas y bien serviles, una tiranía…

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sábado, 2 de septiembre de 2017

REPÚBLICA DEMOCRATICA




 POR: WALTER PAYEHUANCA AÑAMURO

La palabra REPÚBLICA deriva del latín RES PUBLICA, que significa,LA COSA PÚBLICA, y es una forma de Estado en la que la soberanía reside en el pueblo, quien delega el poder de gobernar en su nombre a un grupo de representantes elegidos. En el Estado republicano, el gobierno se convierte en portavoz de los deseos del pueblo que lo ha elegido. Eso significa que el SOBERANO ES EL PUEBLO
Por su parte la palabra DEMOCRACIA, deriva de dos vocablos griegos, DEMOS que significa PUEBLO, y KRATEIN que significa GOBERNAR, y su definición es: “SISTEMA POLÍTICO POR EL QUE EL PUEBLO DE UN ESTADO-NACIÓN, EJERCE SU SOBERANÍA MEDIANTE CUALQUIER FORMA DE GOBIERNO QUE HAYA DECIDIDO ESTABLECER”. Es decir, el ejercicio directo de las responsabilidades gubernamentales por parte del pueblo.


 
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Entonces República Democrática es una forma de gobierno elegida por el  PUEBLO que es el SOBERANO, quien a su vez tiene la última palabra sobre el destino de un Estado-Nación.
  El Perú, se precia de ser una república y tener una forma de gobierno democrática. Los criollos con frecuencia nos repiten mediante los medios de comunicación a su servicios la mentira de que en el Perú vivimos en una democracia, una mentira de las tantas a que están acostumbradas a decir, decimos que es una gran mentira porque Democracia no solo es participar en elecciones para elegir a los corruptos de turno que van a enriquecerse a costa de las arcas del Tesoro Público, porque en el Perú el pueblo no decide su destino, los criollos deciden por el, porque los gobiernos criollos jamás fueron portavoz de los deseos del pueblo, por el contrario fueron portavoz de los deseos ilícitos e inmorales de los criollos, porque en el Perú el pueblo, no ejerce su soberanía, la soberanía ha sido usurpada por los criollos.
La Democracia en el Perú, es el perfecto disfraz de la dictadura de los criollos capitalistas, que constituyen los grupos de poder que han detentado el poder desde la ¿“independencia”?, y continúan con la labor de sus antepasados españoles (invasores, asesinos y violadores por excelencia) de saqueo, explotación y discriminación contra la nación kheswaymara, con métodos cada vez más sutiles. En el Perú no hay democracia real, porque el pueblo jamás ejerció su soberanía, la forma de gobierno ha sido importada desde Europa, no hemos decidido nosotros, jamás se nos consultó, deciden por nosotros los criollos que constituyen una minoría.
Democracia, como se dijo anteriormente, no sólo es elegir cada determinado periodo de tiempo, a los gobernantes criollos de turno, Democracia, es participación plena del pueblo en su conjunto en el gobierno del Estado-Nación.


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Todo lo que ha vivido el pueblo peruano, a lo largo de la vida “republicana”, en una seudo “democracia”, es la mejor demostración de que nunca tuvimos una verdadera y real democracia, la falsa democracia que hemos vivido y vivimos aún, siempre significó el engaño, la demagogia, la aplicación de la fuerza, la violación y la limitación de los derechos humanos, la perversión administrativa, el fraude, las ansias de entregar nuestra soberanía económica y territorial al capital extranjero, la corrupción material y social, la permanente negación de la voluntad del pueblo a través de los llamados mecanismos   “representativos”,  que no es más que una burla para el pueblo, se asesinó y aún se asesina en nombre de la falsa democracia. Vivimos y hemos vivido permanentemente en una dictadura, con el disfraz de democracia, aquí, no caben diferencias entre periodos “democráticos” y periodos de “dictadura”,  todo el periodo republicano fue una dictadura de los criollos, de la partidocracia, de la corrupción y la injusticia; a excepción del gobierno Revolucionario encabezado por el General Juan Velasco Alvarado, fueron regímenes de persecución, hambre, desnutrición, destrucción, discriminación, asesinatos, pobreza, corrupción, inmoralidad, saqueo de las arcas del Estado.
La “democracia”, sirvió y aún sirve, para que los criollos corruptos, usurpadores de la soberanía popular, se roben dinero del estado, y regalen nuestras riquezas naturales a los saqueadores extranjeros, infiltrando las instituciones fundamentales del Estado para facilitar su tarea. Esta tiranía mal llamada “democracia” ha violado sistemática y permanentemente los postulados constitucionales, que supuestamente regulan el sistema democrático, al no cumplir con el fin supremo de un estado, el de lograr el bienestar social colectivo de la nación, la defensa de la persona humana, y la garantía del respeto a la dignidad humana de todos y cada uno de los integrantes de la nación, ignorando la razón de ser del Estado que son el hombre y su objeto social. El Poder ejecutivo criollo, ha demostrado su incapacidad para proporcionar al pueblo bienestar social mínimo que pide; el Poder Legislativo criollo, no ha sido capaz de interpretar  fiel y cabalmente las verdaderas aspiraciones  del pueblo a quienes se obligo y se obliga a elegirlos, bajo amenaza de multa, el Poder Judicial se empeña por impartir “injusticia” en nombre de la ¿nación?, en nombre de la ¿equidad?, frustrando las expectativas de un pueblo con sed de orden y de justicia social. La policía, lucha por proteger al delincuente, viola normas que debe proteger, usa su cargo para sacar ventaja personal, todo ello a nombre de la nación.

 

Nuestra tarea es acabar por siempre esta situación, por ello, a los saqueadores de la hacienda pública, hambreadores del pueblo en provecho propio, traficantes de honras y conciencias, destructores de todos los valores éticos y morales que nos legaron nuestros antepasados del Tawantinsuyu, les decimos que les  llegará su hora, de manos de los kheswaymaras, quienes estamos forjando la verdadera y real democracia, como una obra grandiosa de los jilatas aymaras y de los wawqis Kheswas; herederos de nuestro pasado glorioso incaico. Juntos, organizaremos nuestra nación Kheswaymara, reivindicando nuestra cultura, nuestros idiomas, nuestras costumbres, nuestra forma de vida en armonía con la naturaleza, nuestro pasado, nuestra identidad, retomaremos nuestro destino, interrumpido por la invasión española, con el retorno de la tempestad en los Andes, para la restauración del Tawantinsuyu, para el amanecer indio y el ocaso del criollo.