Así es, las bolsas mundiales volvieron a tener otro día para olvidar; en
promedio cayeron un 3% a nivel global, empezando por Wall Street.
De esta manera tenemos que la bolsa de nueva york cayó más del 3% en la apertura de Wall Street por mayor temor al virus.
Las acciones en Estados Unidos operaban con fuertes declives este
viernes luego de que el conteo global de personas contagiadas por el
nuevo virus superó los 100,000, lo que llevó a los inversores a
refugiarse en activos considerados seguros, como los bonos y el oro.
El Promedio Industrial Dow Jones caía 664.07 puntos, o un 2.54%, para
colocar su nivel en las 25,457.21 unidades. El S&P 500 bajaba 69.74
puntos, o un 2.31%, hasta los 2,954.20 enteros y el Nasdaq Composite
perdía 269.58 puntos, o un 3.08%, para ubicarse en los 8,469.02 puntos.
Tras su peor desempeño semanal desde la crisis financiera de 2008, las
acciones mundiales medidas por el índice M-S-C-I han subido un 1.7% en
la semana (aunque con estas dos caídas consecutivas, la de ayer y la de
hoy, prácticamente las ligeras ganancias que tuvieron los días
anteriores se han esfumado y ahora las pérdidas son mayores que las
ganancias en la presente semana que hoy termina), mientras las
autoridades monetarias introducen estímulos para combatir los perjuicios
económicos causados por el virus.
El rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos tocaba récords
mínimos, mientras los inversores aumentaban sus apuestas de que la
Reserva Federal aprobará nuevas rebajas de tasas de interés tras el
inesperado recorte del martes.
El retorno de las notas referenciales a 10 años se desplomaba el viernes
hasta su cota más reducida, al 0.6950%, mientras que su equivalente a
dos años bajaba al 0.4510 por ciento.
Más temprano en Asia, el índice más amplio MSCI de acciones de
Asia-Pacífico excluyendo Japón perdió un 2.05%, mientras que el Nikkei
nipón se hundió un2.94% y los papeles australianos cayeron 2.44 por
ciento.
Los títulos chinos bajaron un 1.22%, mientras que los de Hong Kong cedieron un 2.12 por ciento.
En las monedas, el rápido declive de los rendimientos golpeaba al dólar.
El índice que compara la fortaleza del billete verde con una cesta de
seis destacados rivales perdía un 0.7 por ciento.
La divisa estadounidense tocaba mínimos de seis meses frente al yen, a
105.29 unidades, mientras que se hundía a cotas no vistas en dos años
ante el franco suizo, a 0.9347 unidades.
Los precios del petróleo caían más de un 4%, hasta su nivel más bajo
desde julio 2017, después del reporte de que Rusia no aceptará recortes
más profundos en la producción para respaldar los precios.
Bolsas de Asia y Europa caen hasta 3% por ventas masivas y por expansión del virus
Los principales índices de ambos continentes 'resbalan' durante la última sesión de la semana.
Bolsas en rojo
Los principales índices de Asia y Europa caen este viernes, debido a las
ventas masivas en los mercados de Estados Unidos y Europa ante los
temores sobre las consecuencias económicas por la propagación global del
virus.
El índice de referencia Nikkei de 225, de la Bolsa de Valores de Tokio,
tuvo con una caída de 2.72 por ciento, al ubicarse en 20 mil 749.75
unidades, su nivel más bajo desde el 4 de septiembre del año pasado.
En tanto, el segundo indicador más importante de Japón, el Topix, que
agrupa a los valores de la primera sección, perdió 2.92 por ciento, para
ubicarse en mil 471.46 puntos. El MSCI Asia-Pacífico bajó 1.8 por
ciento.
En el caso de Europa, el Índice Stoxx 600 resbala 3.77 por ciento, a 366.40 unidades.
Con ello, todos los sectores de la industria cayeron más de 2.5 por ciento.
Como podemos ver, la epidemia es generalizada, y no estoy ablando de
epidemia biológica, no, estoy hablando de la epidemia del miedo.
Si, así es, esta campaña para general miedo por el brote de este nuevo
virus a nivel global está logrando que la actividad económica mundial se
desplome, de tal manera que si sumamos lo que pasó la semana pasada, y
lo que se vio en esta, tenemos que las bolsas mundiales tienen unas
pérdidas acumuladas de cerca del 20%.
esto, por supuesto, es muy grave, pues resulta un desplome de las bolsas
muy pocas veces visto, porque en las anteriores crisis, a excepción de
la gran depresión del año de 1929, después de una semana de constantes
pérdidas, usualmente a la siguiente semana se presentaba un equilibrio
del mercado, e inclusive, se veían ligeras ganancias, pero en esta
oportunidad no es así, y resulta que ya van dos semanas consecutivas en
que las mercados bursátiles sufren fuertes pérdidas, acumulando hasta el
momento una pérdida total del cerca del 20%.
Desde el año pasado les vengo advirtiendo que se nos venía una colapso
financiero y económico brutal para este año, claro, que este es un
colapso completamente provocado deliberadamente (como casi todos), tal
como en días anteriores habían dicho los banqueros y grandes fondos de
inversión, como el Black Rock, cuando afirmaban que el mundo se
enfrentaba a un inminente reajuste de grandes dimensiones en los
mercados bursátiles.
De esta manera, el nuevo virus solo fue el pretexto para crear esta
campaña de miedo y así provocar este gran colapso, colapso que por
supuesto está siendo coordinado desde las más altas esferas del poder
político y económico.
Y es que, por supuesto que las acciones están sumamente sobrevaloradas, y
están sobrevaloradas gracias a todo el dinero gratis que están
inyectando los bancos centrales del mundo al sistema financiero de sus
respectivos países (por supuesto, dinero gratis solo para los banqueros y
empresarios). En el caso de EEUU, este país ha inyectado ya cerca de
tres millones de millones de dólares al mercado de los REPOS.
Este dinero es gratis por que es otorgado aun interés cero, e inclusive
negativo, y recordemos que el presidente norteamericano está presionando
para que la Reserva Federal lleve los tipos de interés a terreno
negativo. Por otro lado, los tipos de interés que aplica el banco
central europeo (BCE) ya son negativos, pero como pretexto de este nuevo
virus ahora los planean llevar a un interés negativo aun mayor,
llegando hasta al menos uno por ciento según previsiones declaradas el
día de hoy por el presidente del banco central europeo, Christine
Lagarde.
recordemos que el mercado de los REPOS es el mercado de recompra de
deuda estadounidense, es decir, es el mercado financiero donde se
negocian los bonos a corto plazo del tesoro estadounidense; o sea, es el
mercado de deuda al que acuden los grandes bancos y grandes empresas
norteamericanas para acceder a préstamos a corto plazo (prestamos que
utilizan para maquillar sus hojas de balance, hojas de balance que por
supuesto están en números rojos pero que gracias a estos préstamos de
corto plazo logran “transformar” en número negros), prestamos que son
acordados tomando como garantía precisamente a los bonos del tesoro
estadounidense, así como acciones de empresas que se consideran solidas
financieramente.
De esta manera, tenemos que el mes de septiembre del año pasado este
mercado de bonos mejor conocido como REPOS, colapsó de manera dramática,
razón por la cual la Reserva Federal tuvo que ingresar como prestamista
de última instancia, de tal manera que inyectó desde entonces miles de
millones de dólares diariamente al mercado de los REPOS; y esto lo hizo
porque de otra forma todo el sistema bancario y financiero
estadounidense hubiera reventado en ese momento.
Pero ¿qué significa que el mercado de los REPOS haya colapsado? pues
simple y llanamente eso quiere decir que todo el sistema bancario
estadounidense está en banca rota literalmente; y que el mercado de los
REPOS haya colapsado desde el año pasado quiere decir que los inversores
no están prestando dinero y, por lo tanto, hay una escasez de liquidez
en el sistema financiero norteamericano.
Además, el que los que tienen el dinero no lo quieran prestar quiere
decir que la confianza se ha terminado; si, eso quiere decir que los
grandes inversores ya no confían en la capacidad del gobierno
estadounidense de afrontar sus compromisos financieros; es decir, ya no
confían en su capacidad de poder pagar sus deudas, y es por eso que los
bonos del tesoro estadounidense colapsaron el mes de septiembre pasado,
llegando a ofrecer un interés superior al 10% precisamente porque ya no
hay confianza en ellos; o, en otras palabras, ya no hay confianza en que
el gobierno de los EEUU (y sus empresas) puedan pagar sus deudas. O en
otras palabras, se terminó la confianza en el dólar.
Además, la semana pasada este mercado de los REPOS volvió a colapsar
luego que la FED anunciara que dejaba de inyectar liquidez al dicho
mercado de los REPOS, de tal manera que después de este anuncio
inmediatamente el mercado colapso y los bonos a corto plazo volvieron a
superar la barrera del 10% de interés.
Es decir, la Reserva Federal tiene que estar comprando los bonos del
gobierno estadounidense para que estos no colapsen y con ello la deuda
de los EEUU se dispare y se vuelva impagable; de tal manera que esto
significaría la misma quiebra de los EEUU y la subsiguiente
balcanización del país norteamericano. Esto va a ser como lo que le
sucedió a la Extinta URSS.
Si los bonos soberanos tienen que pagar un mayor interés se entiende
entonces que el precio de la deuda soberana aumenta en la misma
proporción. Es decir, para que EEUU consiga financiación para la misma
operación del gobierno, o para realizar obras de infraestructura, o para
el presupuesto militar o lo que sea que necesite el país, este, es
decir, el gobierno, tiene que pagar un mayor interés para acceder al
crédito pues estamos hablando de los bonos del tesoro estadounidense.
Así, el que los bonos paguen un mayor interés por supuesto n o son
buenas noticias para el gobernó norteamericano, y para sus ciudadanos,
pues el monto de la deuda aumenta en la medida en que suban los
intereses de los bonos.
O sea, si los bonos tienen que ofrecer un mayor interés para conseguir
que alguien los compre, eso significa que hay una mayor desconfianza
acerca de la capacidad del gobierno estadounidense para pagar sus
deudas, y es por eso que los inversionistas exigen un mayor interés pues
el riesgo aumenta.
De esta manera tenemos que el sistema del dólar esta prácticamente
condenado y solo es cuestión de meses, o quizás de algunos años, para
que el sistema del dólar fracase completamente y se a sustituido por una
nueva moneda de reserva mundial, y esa moneda no es otra que el
CriptoYuan Chino, o quizá, el CriptoYuan en conjunto con una divisa
internacional creada por el fondo monetario internacional (FMI), algo
así como los DSG de la institución financiera internacional.
Estos del DSG no son otra cosa que los derechos especiales de giro, y
estos basan su valor en el valor de la cesta de divisas de la
institución, cesta que está compuesta por el Dólar norteamericano, el
Yen japonés, el Euro, la Libra esterlina y el Yuan chino.
De esta manera, estamos ante las puertas de un nuevo sistema financiero
global liderado por China y su CriptoYuan y, quizá, por el Fondo
Monetario Internacional; pero sin duda que la moneda del nuevo siglo va a
ser precisamente la moneda china, es decir, el CriptoYuan.
FUENTE: VISIONES LUCIDAS